Hier finden Sie nacheinander 1 Interview für die Zeitschrift Texturas / Spanien und die Besprechung der Ausstellung "Umstände des Traumes" in der Galerie Artbüro/ Berlin von Dr. Freddy A. Rodríguez
Texturas. Nuevas dimensiones del texto y de la imagen. No. 13, interview “ Conversando con Raúl de Zárate”. Vitoria, Spain, 2005.
Entrevista a Raúl de Zárate
por Yvette Fuentes
Cuéntame un poco de tu infancia. ¿A qué se dedicaba tu familia en Cuba?
Mi infancia fue muy ligada al mar. Mi hermano padecía un asma horrible y los médicos le recomendaron que fuera mucho al mar, entonces mi mamá nos hacia pasar el mayor tiempo posible en la playa. Nací en Cienfuegos, en el no tan viejo casco histórico de la ciudad, a pocos metros del mar. En aquella casa vivía mi abuela muy católica; mi abuelastro, alcohólico, un hombre por lo menos 20 años menor que mi abuela, analfabeto, excombatiente en la lucha contra Batista y fue chofer de Ernesto Guevara (Che). Un primo con una carrera criminal muy prometedora. Mi hermano que es mayor que yo, mi mamá y yo. Creo que mi infancia fue marcada por el abandono de mi padre, un militar semianalfabeto, a nuestra familia. Era muy pequeño cuando mi madre sufrió el desengaño. Aún recuerdo los ataques de arrebato de mi mamá como si hubiera sido ayer. Mi mamá perdió el trabajo de profesora de Español y Literatura y se extravió mucho tiempo en un sanatorio psiquiátrico.
¿Hay algún miembro de tu familia que tuvo influencia en tu formación artística?
En sí, nadie en mi familia tuvo influencia en mi formación artística, pero mi mamá ha sido la persona que más me ha encaminado en la cultura de la fantasía y la imaginación.
Tu infancia parece haber sido difícil, no obstante lo primera que me mencionas es que estuvo ligada al mar. Ahora que estás lejos de ese pasado, ¿dirías que el mar fue de alguna forma un espacio de salvación para ti? Y ¿qué me puedes decir de la presencia del mar en tu obra artística?
El mar era, y creo que todavía lo es para mí la metáfora del tiempo y de la salvación. Todavía sueño mucho con ser salvado. Aún no sé exactamente de que forma el mar hace acto de presencia en mis trabajos. Pero sospecho que a través de los cielos con sus nubes que pinto.
Sé que mucho de tu arte tiene elementos autobiográficos. ¿Qué relación hay entre tu infancia y adolescencia en Cuba y tu arte actual?
Ahora estoy en Europa a miles de kilómetros y a once años de distancia de Cuba. Lo que estoy haciendo ahora es recrear aquel niño y adolescente que fui en medio de sus visiones y obsesiones por soñar con cosas raras en una atmósfera hostil, un mundo lleno de añoranzas y colores, mezclándolo con las cosas que me inquietan actualmente. Yo salí de Cuba con 22 años. Quizás, me estoy haciendo una terapia para que mi espíritu se calme y se arregle un poco con mi exilio berlinés.
Mi Anamnesia empieza ayer. Veo mi infancia, mis experiencias, el exilio, mi situación clínica (estuve tres años dependiendo de una máquina, que hacía la función de riñón (Diálisis) después me hicieron un transplante de riñón), etc., desde mi problemática actual y en ese conflicto se crea mi arte.
Lo del arte como terapia me parece muy interesante. Me viene a la mente el caso de Frida Kahlo, cuya vida artística estuvo totalmente marcada por su dolor físico y sentimental. Hasta cierto modo tu propia obra parece tener dos variantes. Por un lado, aparece el tema de tu infancia, pero por otro lado, hay referencias a la “enfermedad” del exiliado y la del paciente médico. ¿Además del estrago psicológico, de qué forma aparece el cuerpo físico en tu obra? Y ¿ha jugado algún papel tu experiencia médica en tu desarrollo como artista?
Sí mi obra tiene esas dos variantes, pero las trato desde mi perspectiva actual, de mis problemas del momento. El cuerpo físico como tal aparece de infinidades de forma, como un símbolo, un icono mas en mi lenguaje pictórico. El cuerpo encarna la experiencia del yo.
Por lo general he tenido buena experiencia con los médicos de aquí. Mis etapas en que mi salud no es buena, son épocas de mucha reflexión y pensamiento, además que aumenta la intensidad en la lectura.
¿Crees que algún día podrás traspasar esta etapa personal, donde intentas recrear tu juventud mediante la pintura, hacia otra etapa creadora?
Creo que sí, ya veremos.
Volviendo a tu vida en Cuba, aunque eres autodidacta, tus primeros estudios fueron en el campo científico. ¿Me puedes hablar más de esto?
Quizás soy tan autodidacta por las malas ganas que le tenía a la escuela o por el trauma de que me mandaran a la guerra. Cuando terminé el Bachillerato yo quería estudiar Historia del Arte y por las cosas mágicas del totalitarismo cubano fui a parar a la Universidad de Santa Clara a estudiar ingeniería mecánica. En aquel tiempo ya sabía que si no me quedaba estudiando en la Universidad, el servicio militar me lanzaría como internacionalista para África. Un año después ingresé a estudiar técnico nuclear. De allí me expulsaron por decir que el cohete espacial ruso Buran era una copia del americano Challenger. Más tarde logré entrar en la universidad de Cienfuegos a estudiar Economía. Paralelamente trabajé como profesor de matemáticas en una campaña para que los obreros alcanzaran el noveno grado (Mis alumnos tenían por lo menos el doble de mi edad.) Después me expulsan y me prohíben terminantemente ingresar en cualquier centro universitario del país por hablar en contra del sistema, por tener el pelo largo y por andar con amigos que nos autonombramos Extropistas.
Desde temprana edad parecías estar en desacuerdo con el sistema revolucionario cubano, hasta llegar a ser expulsado de la universidad por tus ideas. Conozco a muchos cubanos jóvenes que sufrieron un desencanto con el sistema revolucionario. Muchos inclusive se refieren a eventos específicos donde comenzaron a cuestionarse todo. En tu caso, ¿hubo un proceso de desencanto?
Nunca me he desencantado del sistema por que nunca me ha encantado. Fui un pionero muy normal y en la secundaria básica fui a la escuela al campo, y le tiré huevos a los que se iban del país (1980), como todos los niños. Ya en el noveno grado me negué a ser miembro aspirante a la Unión de Jóvenes Comunistas por que ellos siempre tenían que trabajar mucho. En el pre empecé a oír a Led Zeppelin y a Deep Purple y por mis gustos empecé a tener problemas. Hasta que un día mi padre militar se apareció en el internado del pre con dos agentes de la seguridad y los monólogos de esos adultos me agredieron mucho. Imposible que aquel sistema me pudiera encantar.
Volviendo al grupo Extropista, ¿cómo surge este movimiento? ¿Tenían algo que vercon los denominados “friquis”? Háblame de cómo era vivir dentro de un sistema “anti-yanqui” siendo un seguidor de la cultura estadounidense.
El grupo Extropista surgió en Cienfuegos de una forma muy espontánea. Éramos un puñado de amigos con inquietudes artísticas fundamentalmente, sobre todo literarias. Yo era el único que hacía algo plástico. Este nombre Extropista lo inventó un amigo en una de nuestras tertulias y que sería: Tropismo es la búsqueda espontánea, inconsciente, dirigido desde afuera de alimento, la luz y el calor por los organismos inferiores en la jerarquía evolutiva. Búsqueda meramente instintiva. Atracción de la vida hacia todo aquello que le proporciona el medio de seguir existiendo. Proceso muy parecido a la sociedad cubana. Nosotros renunciamos ese estatus y nos convertimos en Extropistas. Simplemente nos decidimos hacer arte independiente. La consecuencia fue que la seguridad nos expulsó de todo y pasamos a ser Extropistas Estropeados.
No teníamos nada que ver con los “friquis”, quizás éramos medio friquis por tener el pelo largo y demás normas roqueras.
La doble moral y la corrupción en Cuba es una epidemia descomunal. El sistema oficial ataca constantemente a todo lo norteamericano pero en Cuba se consume muchísimo lo yanqui, empezando por los jerarcas del partido único. Leer, ver películas, o conseguir el último disco de tal o más cual banda americana en el underground cubano no es gran problema.
Me gustaría regresar al tema de la Guerra en África. Tu experiencia me recuerda mucho a aquella vivida por jóvenes estadounidenses en los años 60 y 70, que para evitar ser enviados a Vietnam, huían al Canadá o se matriculaban en las universidades. ¿Tuviste amigos enviados a África? ¿Me puedes hablar más sobre el ambiente en esa época?
Sí tuve muchos compañeros de estudio que fueron enviados como internacionalistas a no sé qué lugares. Muchos no regresaron, otros regresaron muy contentos de haber cumplido misión (con la ilusión de que serían privilegiados para obtener un televisor o una lavadora o enviados como obreros cooperativos a la RDA), y otra parte vinieron con muchos traumas. El ambiente me parecía absurdo, grotesco, unos querían de todas maneras participar, embullados por cualquier cosa, a otros les daba igual y el resto hacía todo lo posible por evitar tan horrible experiencia que es la guerra. Pero como ingresé en la Universidad tuve suerte.
Lo que me cuentas de tu experiencia en las campañas educativas en Cuba me parece muy interesante. ¿Cómo se escogían a los profesores y dónde se daban estas clases?
Los profesores escogían a amistades, es decir a través de un amigo. De todas maneras en aquel país nada tiene sentido, nadie le da importancia a nada. Las clases se daban en el mismo centro de trabajo después de la jornada laboral. Te puedes imaginar qué voluntad tenían que tener los obreros para prestar atención a las clases. Aquello era una verdadera chapucería pero como era una orden había que cumplirla. Yo aprendí mucho acerca de la vida de aquellas personas, fue una experiencia inolvidable.
Quiero dedicarle el resto de la entrevista a tu arte y tu formación como artista. ¿Cuándo y cómo comenzaste a pintar? ¿Tuviste alguna instrucción formal o informal, con algún pintor, por ejemplo?
Siempre dibujaba y pintaba mucho, y sobre todo en las clases para matar el aburrimiento. Yo era un gran consumidor de libretas porque en vez de escribir en ellas las pintorreteaba todas. Por aquella época soñaba con ser un gran músico de Rock. Me compré una guitarra y estuve intentando mucho tiempo tocar por lo menos una canción... y nada. Logré organizar una banda y al poco rato mis amigos me expulsan por incapacitado musical. Entre mis frustraciones musicales seguí componiendo poemas de una calidad horrible. Hasta que un día mi mamá me embulla a que participe en un concurso de pintura. Después conozco a una persona que es pintor, pero lo que más me fascinaba de él era de cómo él hablaba de pintura. Comencé a visitarlo, y él hablaba y pintaba. A veces sólo hablaba y no pintaba. De este modo fue como la Pintura me embrujó.
Si pudieras hacer una lista de algunos de los pintores que más han influenciado tu obra, ¿a quiénes incluirías?
Bueno, a veces me es difícil contestar esta pregunta pero comenzaré la lista con Georges Mathieu, Raoul Hausmann y Gérard Gerousse. Los impresionistas me fascinan por que son mis héroes espirituales: Van Gogh, Claude Monet y Paul Cézanne. A demás; Richard Hamilton, Gerhard Richter y Sigmar Polke.
Existe una obsesión por encasillar al artista, tanto el escritor como el pintor, en un grupo o movimiento. ¿Qué piensas de este afán por categorizar que existe en el mundo artístico? ¿Crees que se puede hablar de una nueva generación de artistas cubanos? Y si crees que sí, ¿caerías tú en ese grupo? ¿Cuáles son los temas adoptados por este grupo y los formatos o estilos que se usan?
Si lograse contestar estas preguntas con seguridad me ganaría un doctorado... A mí nunca me a interesado mucho esa categorización generacional. Pero si creo que se puede hablar no de una, sino de muchas nuevas generaciones de artistas cubanos que se mueven paralelamente, y están marcadas por múltiples circunstancias geográficas, ideológicas, históricas, etc., y lo demás es cosa de teóricos. Yo no me siento en conexión con ninguna generación.
En tu obra se ve una obsesión por el individuo, aquel que se enfrenta al mundo y a sí mismo como “otro”. También se encuentran una serie de imágenes simbólicas, como el pez y el perro. ¿Me podrías comentar más sobre estas imágenes y el porqué las utilizas?
La experiencia siempre envuelve la memoria y hace cambiar a la persona, lo hace otro. Entonces aparece un conflicto entre el que eres y el que fuiste en otro hábitat. Por eso me interesa mucho la impresión de ese individuo desde un contexto universal. El otro mundo podría ser el mundo interior del individuo, y aparecen los símbolos, infinidades de símbolos, que a veces lo hacen muy irracionalmente, simplemente llegan. El pez es símbolo de tranquilidad interior, no admite obediencia a nada ¿Ha visto usted algún pez amaestrado? El perro es guerrero y violento, pero muy obediente a una autoridad superior.
En el texto del catálogo “ Circunstancias”, Arturo G. Dorado comenta que en tu obra hay “poder en la composición, tristeza, una tristeza nada tropical, colores que no evocan ni son, ni traen el aire sensual de una isla de danzas y tabaco y ron y mulatas, pero que son también, y con razón, esa cubanizad que vivimos y se nos escapa, nos arrebataron...” ¿Qué piensas de ese fenómeno por “exotizar” lo cubano, que vemos cada día más en la literatura y en el arte, tanto en la isla como fuera?
El totalitarismo castrista ha institucionalizado el exotismo cubano, arrebatando a generaciones enteras toda una tradición y evolución de nuestra cultura. Hay que tener muy en cuenta que la población cubana es muy joven y su mayoría sólo conoce el invento totalitario. Estoy convencido que la mayoría de los artistas cubanos crean sus obras pensando en el público no-cubano, en la moda que se está vendiendo en el mercado. Por lo cual, siempre la exotizan a escalas exageradas y utilizan los mismos repetitivos clichés para alcanzar el “éxito”. De lo cubano actual es una ficción, es un invento cada vez más grotesco, y los europeos padecen todavía esa enfermedad “de lo exótico”, que la consumen a desmedida.
Como bien dices, hay muchos artistas cubanos que parecen ‘venderse’ al mercado, produciendo una imagen estereotipada de lo cubano. Por otra parte, en la obra de muchos artistas cubanos exiliados, Cuba realmente aparece como una obsesión, de la cual no se pueden desprender fácilmente. No dudo que el momento histórico y las circunstancias que te han tocado vivir han afectado el proceso de tu obra. Para ti, ¿qué es o qué significa el exilio? ¿Es Cuba una obsesión para ti?
Pinto desde la condición del Exilio. El Exilio a significado para mi un naufragio en otra isla. Es una condición mental extraordinaria. En el exilio el tiempo se ve de otra manera, vigilado por ese pedazo de tierra que un día se fue, y que vuela, se zambulle, corretea... y se aparece en mis sueños en infinidades de forma.
Sin duda, Cuba es una obsesión para mí, no lo he podido evitar. El exilio es una circunstancia muy peculiar para el artista, esta muy presente en todo lo vivido, es donde la memoria ataca con mas fuerza e influye enormemente en todo el proceso creativo.
Hay quiénes afirman que la nostalgia siempre está ligada con el exilio, y con el exiliado, o sea este intento de recrear el hogar desde lejos. ¿Qué piensas de esto?
Pretender “recrear” algo sin sentir nostalgia es muy difícil. Sin duda alguna ya no sé lo que siento: yo he cambiado mucho. Ya reconozco que no pertenezco a aquella isla. Mi hogar no está lejos, está aquí en Berlin. No pretendo recrear ningún hogar. Mi madre también se ha convertido en una metáfora. Incluso yo me veo también como una metáfora.
Me imagino que el hecho de vivir exiliado en Berlín, un centro cultural internacional, ha influido tu obra y tu desarrollo como artista. ¿Es un desafío ser extranjero y exiliado en esta ciudad?
Creo que tengo una suerte enorme de vivir en Berlin, es un desafío constante para mí por que aquí se unen el pasado, el presente y el futuro. Berlin es una capital del arte mundial. Aquí trabajan infinidades de artistas de todos los lugares de este planeta. Aquí se realizan exposiciones importantísimas, festivales de literatura, de cine... Aquí en Berlin prácticamente me he formando como artista.
Aunque dices que no te consideras parte de ninguna generación artística, ¿has forjado conexiones con otros artistas en Alemania, quizás de Latinoamérica, ya que sé que hay algunos residentes aquí?
Mi relación con artistas latinoamericanos en Alemania ha sido nula. Todos mis colegas proceden de cualquier parte menos de América Latina. Por ejemplo, mi galerista aquí en Berlin es una coreana cristiana criada en Nueva York.
Sé que la literatura ha jugado un papel importante en tu obra e incluso que realizaste una exposición de arte titulada “Irreverencias”, en homenaje a Reinaldo Arenas. ¿Por qué este interés por Arenas? Háblame de esta pasión por la literatura.
Mi madre me inculcó desde pequeño la costumbre de leer. Descubrí a Reinaldo Arenas por un fragmento que leí del Color del verano en un periódico y la fascinación fue total. Ya en Cuba había oído hablar de ese escritor, pero fue ya en el exilio cuando comencé a leerlo. Lo que más me interesa de la obra de Arenas es su cruda sinceridad. Su fantasía es descomunal, además su literatura es muy plástica, está abarrotada de imágenes y de contrastes de colores que producen efectos muy fuertes.
Principalmente mi obra es inspirada por las cosas que leo. No interpreto o ilustro literatura, sólo me dejo perder en ese mundo. Quizás mis imágenes se han escapado de alguna novela de Dostoievski o de Kafka, se enredaron con Charles Bukowski llegaron a una isla y Arenas los convirtió en cosas atormentados por la circunstancia del agua por todas partes.
Como dije anteriormente, en Cuba mis mejores amigos escribían, ninguno hacia nada plástico. Creo que entre en la pintura a través de la literatura. Mis mejores amigos son escritores; Arturo G. Dorado y Jorge L. Arzola.
O sea, ¿tu interés en la literatura abarca muchas épocas, países y escritores, no te limitas a la literatura de un país en específico?
Por supuesto que no, la literatura alemana actual es encantadora. Ahora estoy leyendo a los americanos Paul Auster y Toni Morrinson...
Para mí, tu pintura es poética, la llamaría poesía visual, ya que usas símbolos como un poeta usa símiles o metáforas. Ya que conozco tu interés por la literatura, dime, ¿la poesía ha jugado algún papel en tu obra? Pienso en la obra de Heberto Padilla...
Sí. Pero de una forma muy misteriosa. A Padilla no lo he leído mucho, no leo mucha poesía. Leo a menudo las cartas de Rilke, Invocación a la osa mayor de Ingeborg Bachmann y la poesía completa de Arenas. También me gusta mucho Lorca, como a mi mamá.
Me gustaría que hablaramos un poco de tu más reciente serie, “Anamnesia”. Esta palabra tiene dos definiciones. Primero se refiere a la memoria y el recordar, y segundo, puede referirse a la historia clínica de un paciente médico o psiquiátrico. ¿Cómo se te ocurrió este título?
He pasado mucho tiempo por hospitales y clínicas, por mi salud, y siempre me he confrontado a esa palabra. Padezco el exilio hace mucho tiempo que de cierto modo es también una enfermedad mental. Entonces, lo que pinto es la historia clínica de mi exilio.
Hay una obra de Anamnesia que no me puedo quitar de la mente: La pesadilla del domingo. Para mí es una obra sintomática de la nostalgia, esta idea de querer recrear el hogar desde fuera, del cual estábamos hablando. El domingo es el día de la semana representativo del hogar, de la familia, y sin embargo te refieres a este día como una pesadilla.
Es el encuentro de un perro y un pez en un jardín. Se miran a los ojos: esto es una verdadera pesadilla. La pesadilla se hace más horrible cuando esto sucede un domingo. El domingo tiene un carácter muy intranquilo para mí.
¿En qué sentido?
No sé. Quizá tenga una connotación psicológica, una circunstancia que se repite y que está muy fijada en mi memoria.
En cuánto tu técnica y tu rutina al pintar, ¿tienes un ritmo especial cuando pintas?
El ritmo es muy importante para mí, la noche es la preparación para el día siguiente. Me levanto a las 8 am, veo mi E-mail, me tomo un expreso y me conecto rápido con mi trabajo. Pinto con el ritmo de mi música favorita: Metallica, Pearl Jam, Tool... Las primeras horas de la mañana son muy decisivas para la suerte de todo el día.
¿Qué materiales trabajas? ¿Has entrado en otros medios, como el dibujo, o sólo la pintura?
Soy fundamentalmente pintor y trabajo con acrílico, muy poco con el óleo. Tengo etapas donde dibujo mucho y experimento con el video y hago proyectos para instalaciones y performance.
Hay cierto contraste presente en tu arte, entre lo abstracto, y dibujos de carácter mecánico, y detallados. ¿Puedes hablarme de esto? ¿Entra aquí tu formación en ingeniería mecánica?
No, solo curse un año de ingeniería mecánica. Mi historia se divide en dos grandes experiencias: La vivida en Cuba y el Exilio. Esto implica un gran contraste visual. El contraste es elemental en el arte porque sobre todo los seres humanos estamos llenos de contrastes: podemos llorar y reír al mismo tiempo. He partido de esa esencia del ser humano para crear la teoría de mi concepto estilístico.
Aunque dices que ese año que cursaste de ingeniería mecánica no influye en tu arte, sí aparecen imágenes “mecánicas” o en movimiento, para describirlas de alguna forma en muchas de tus pinturas. ¿Cómo insertarías estas imágenes (de trenes, bicicletas, botes, hasta la pistola) dentro de este contraste humano del cual me acabas de hablar?
Las imágenes las inserto de acuerdo con su valor energético visual y simbólico. Simplemente pinto y voy encontrando las imágenes que deseo incorporar o quitar.
Insertas también imágenes de deportes, como los boxeadores o los peloteros. ¿Por qué estas figuras?
Por la metáfora, por la idea que pueda sugerir.
¿Cómo qué?
Los boxeadores podrían verse como las luchas interiores del individuo. El juego de béisbol como la aceptación de la posibilidad en el juego que como si la existencia estuviera en un constante juego de asares.
Otro medio que trabajas en tu obra es la fotografía. He notado que usas muchas fotos de carácter familiar, por ejemplo en la serie A cuesta con tu sabor.
Esta serie utilizo fotos de mi mamá, de mis padres con mi abuela y mi hermano, yo cuando tenía diez años, etc. Es parte de mi auto terapia para trabajar el trauma de mi niñez en el contexto familiar algo enloquecido. Tomo una fotografía y la manipulo en la computadora, después la convierto en un dibujo que plasmo sobre la tela.
Sin duda, la tecnología juega un papel mayor en la vida de todos. ¿Cuánta tecnología usas en el proceso de crear una obra? ¿Cómo ves el futuro del arte con la presencia cada vez mayor de la tecnología?
No utilizo mucha tecnología pero no me limito en emplearla. El arte se desarrolla y se apoya mucho en todos los medios y técnicas. Desde el renacimiento, o mucho antes, el arte ha evolucionado gracias a la tecnología y viceversa.
El arte se va ha seguir desarrollándose con menos o más presencia de la tecnología.
Otra caracterización de tu obra es el uso de colores vivos. ¿Ha habido un cambio en el uso de los colores en tu obra, desde tus primeras obras en Cuba y luego al comenzar tu exilio, y aquellas más recientes?
Sin duda alguna. En Cuba empecé pintando en sólo en blanco y negro, hacía cosas muy abstractas. Mas tarde ya en Europa me vinieron los colores y la figuración propiamente dicha.
Sé que tuviste muchos problemas en Cuba por tu postura contra el sistema. ¿Crees que tu posición abierta contra el régimen castrista te ha afectado de manera profesional fuera de Cuba?
No lo sé ciertamente.
Sé que pintas continuamente, ¿en qué estás trabajando actualmente?
Estoy trabajando en una nueva serie que la titulo “El peso de mis fragmentos”. La persona cuando emigra, por infinidades de razones, y vive en un espacio extraño y de otro modo: sé está al mismo tiempo en diferentes lugares y en cada parte del cuerpo hay una memoria. Quiero trabajar el cuerpo como metáfora de la fragmentación sentimental, el enfrentamiento interior de esas personas. La experiencia en el cuerpo y la melancolía en la distancia tiempo de la memoria. Esta gente está y no está en el cuerpo y hasta el alma se desfragmenta. Se divide y en muchos ocasiones, se parte en dimensiones de añoranzas y ensueños.
Y finalmente, ¿dónde te ves dentro de diez años?
Donde mi lleven mis manos y mi corazón...
Gracias por tomar el tiempo de hacer esta entrevista y suerte con tu carrera.
Lo he hecho de muy buena gana.
Raúl de Zárate
Raúl de Zárate - "Die Umstände des Traumes" (La circunstancia del sueno) - Malerei
September 3 - October 8, 2005
Raúl de Zárate - "Die Umstände des Traumes" - Malerei
Artbuero Berlin Ldt. – Galerie Auguststraße 72, 10117 Berlin
Ausstellung 03.09.05 bis 09.10.05
Eröffnung am Samstag, 03.09.05 19.00 – 21.00 Uhr
um 20.00 Uhr spricht Freddy A. Rodríguez, M.A., über die Malerei de Zárates.
Der Künstler ist anwesend.
In unseren Träumen begegnen uns Wünsche, Sehnsüchte und Ängste in Form von Bildern, die wir in unserem Unterbewusstsein verbannt glaubten und die uns als Fragmente eines verborgenen Lebens erscheinen. In dem Maße jedoch, in dem wir uns an unsere Träume erinnern, befähigen wir uns Zusammenhänge zu begreifen, diese Bilder zu entschlüsseln und die Umstände unserer Träume zu beleuchten.
Raúl de Zárate (geb.1969 in Cienfuegos, Kuba; lebt u. arbeitet in Berlin) stellt diese Umstände des Traumes durch unterschiedliche Bilder, Motive und Symbole dar. Von verorteten Träumen, Reisen, Visionen, Sehnsüchten und Erinnerungen erzählen die Werke de Zárates, eines kubanischen Künstlers, der auf einer Kreuzung von Raum und Zeit, zwischen Hier und Dort, zwischen Vergangenem und ersehnten Zukünftigem lebt.
Seine Arbeiten sind innere Reflexe auf seine Umwelt und stellen den Spannungsbogen einer unbewussten Dynamik zwischen Phantasie und Wirklichkeit, Traum und Realität, Irrationalem und Rationalem dar. Rätselhafte Symbole und verfremdete Porträts bewohnen seine surrealistischen Himmelslandschaften, die beim kundigen Betrachter starke Assoziationen auslösen.
Auf einer Luftmatratze liegend schwimmt die schlafende Figur in de Zárates Werk Die Umstände des Traumes, 2003 in einer bizarren Landschaft zwischen Himmel und Meer. Ein vergittert wirkender Himmel scheint den Träumenden daran zu hindern, aus seinem Schlafzustand zu erwachen. Einsam und mit ausgestreckten Armen lässt er sich von den aufgewühlten Gewässern treiben, als ob es für ihn kein Entkommen mehr gäbe, als ob jeder Fluchtversuch zum Scheitern verurteilt wäre. Das Bild erzählt von einem Traum, einem Alptraum von Gefangenschaft und Flucht, der kein Ende findet und ihn immer wieder, stets aufs Neue, in einen Zwischen-Zeit-Raum versetzt.
Vision, Traum, Sehnsucht und Erinnerung erscheinen ihm in seinem Bild Tenerte (Dich besitzen), 2005 in Form eines Mischwesens aus Krokodil und Frau. Die Begegnung des träumenden Künstlers in einer blau gefärbten Wolkenlandschaft mit der nackten und sinnlich wirkenden Erscheinung der Krokodilsfrau ist von einer starken Sehnsucht nach seiner Heimat geprägt. Die Morphologie der kubanischen Insel, lang und schmal, erinnert an ein in karibischen Gewässern schwimmendes Krokodil. Diese zoomorphe Metapher für seine Heimatinsel Kuba erscheint im kubanischen künstlerischen Diskurs der 1990er-Jahre als ikonografisches Motiv, das mit kultureller Identität und Zugehörigkeit in Verbindung gebracht wird. Die Insel, einst Ursprungsort der Flucht des Künstlers, erscheint ihm in seinem Traum als Verkörperung seiner Sehnsucht und als Vision seiner Begierde, die ihn zu einem erotischen Spiel zu verführen versucht.
Es ist der heterotopische Zustand eines verorteten Träumers, den de Zárate in seinen Arbeiten zu beschreiben versucht und zu diesem Zweck lässt er den Traum an seinem Leben teilhaben. Es bleibt offen wie dieser Traum endet – falls er endet.
Text: Freddy A. Rodríguez, M.A.
Kunstgeschichte Universität Havana, z.Zt. Doktorand an der
Hochschule für Gestaltung in Karlsruhe bei Prof. Dr. Hans Belting;
Dissertationsprojekt zum Thema "Exil als Heterotopie. Die kubanische
Kunst am Ende des 20. Jahrhunderts". Er wohnt seit 4 jahren in Berlin.
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